Según cifras compartidas por la Asociación Nacional de Buses Interurbanos, Internacionales e Industriales, los pasajes de buses interurbanos están un 18 por ciento más caros que en 2025 y la oferta de servicio cayó entre un 10 y un 12 por ciento, todo esto en medio del aumento del precio del diésel.
Además, cifraron el incremento acumulado del precio del diésel en 48 por ciento sin considerar las nuevas alzas previstas. Por otro lado, también informaron que el impacto ya llegó al bolsillo de los pasajeros. Si bien el incremento de las tarifas se ubica un 18 por ciento por encima de 2025, en mayo la diferencia alcanzó un 29 por ciento.
Además, advirtieron que la disponibilidad de servicios se redujo entre un 10 y un 12 por ciento, lo que se traduce en menos frecuencia, menor disponibilidad de horarios y menos alternativas para quienes necesiten trasladarse entre ciudades y regiones.
Pero el escenario más complejo es en el transporte privado, ya que los contratos no permiten trasladar inmediatamente las variaciones del combustible, al tener reajustes cada tres meses.
Según la asociación, la máxima preocupación está prevista para comienzos de octubre, ya que algunas empresas deberán absorber el 100 por ciento de ese incremento al menos durante tres meses, y arriesgan operar a pérdida durante todo el último trimestre.